VERSIÓN QUEER DEL TEXTO LORQUIANO, LA CASA DE BERNARDA ALBA
Por Gilda Matos
Federico
García Lorca desde su tumba se ha de sentir liberado, complacido de la representación
“Queer” de su última obra escrita en 1936. Dirigida en Santo Domingo por la
joven y arriesgada directora teatral Indiana Brito, quien
concuerda en su puesta en escena con los postulados de la “Teoría Queer” surgida en
la década de los noventa, fundamentada por la filósofa feminista norteamericana
Judith Butler, quien desarticula los
estereotipos de lo masculino y femenino al definir el género como un constructo
cultural y por tanto performativo y ambivalente, sin encastillamiento, pues los
cuerpos tienen que liberarse en un espacio-tiempo: “Hacer, actuar, creer en el devenir”.
Estas
ideas entorno al cuerpo y género ya habían sido debatidas por grandes de la
filosofía contemporánea: Freud, Lacan, Foucault y Levi-Strauss, con la
intención de subvertir el discurso hegemónico del género e independizar la
existencia de la libertad individual de todo ser humano en su más íntima expresión.
Aunque
estos conceptos pueden parecer incomprensibles y lejanos de la contemporaneidad
folklórica dominicana, que sólo podría alcanzar al personaje carnavalesco de “Robalagallina”,
una burlesca caricatura que sale gritando en marzo de cada año un- ¡Ay, Ay!... En
las calles del campo y la ciudad. Hoy, en la Sala Ravelo de nuestro Teatro
Nacional se ha presenciado con actores, vestuarios, luces y las acciones
dramáticas de los personajes de una de las tragedias más representativa del
habla hispana, una versión un poco extraña, transexual, se diría Queer, en una
expresión Contemporánea de La Casa de Bernarda Alba.
Este
novedoso espectáculo sorprende, y viene de la mano de una de las grandes
actrices dominicanas, María Castillo,
quien nos muestra una nueva cara del personaje de Bernarda Alba: -elegante, contemporánea,
gótica, ha abandonado el bastón, las arrugas y el luto para tomar el sable y ejercer
con dictadura de un matriarcado, como un patriarca. Es el centro de todo lo que
acontece, sin exagerar, firme, impecable con su única e imponente verdad moral
sobre el comportamiento sexual de sus hijas.
Con una ambientación escenográfica constructivista, Fidel López, expresa una especie de
útero arácnido simbolizando la situación emocional interna de la casa de
Bernarda. Colores negros, blancos y plateados forman la gama de tonalidades
frías del ambiente trágico pueblerino. Combinando con la línea del vestuario,
maquillaje y luces de Taryn Atelier, Ken
Makeup y Ernesto López sugieren una estética medieval gótico, lo cual es
una interpretación innovadora desde el punto de vista semiótico que refiere a
esas luchas de la nobleza por una apariencia y principios morales que hunden en
lo oscuro de las sociedades, pero lejos del acostumbrado estilo realista del
autor, esta versión se convierte en una interpretación extra cotidiana del
texto lorquiano.
Otro
aspecto característico de este montaje es el concepto de expresión corporal
ejecutado por la mayoría de los actores, basado en partituras gestuales
corporales, y movimientos danzarios, bajo la coreografía de Daymé del Toro; acciones que separaban
las distancias entre lo “oído” (emociones y pasiones dramáticas de los
personajes), y lo “visto”, (desplazamientos, saltos, imágenes, formas significativas
de los cuerpos presentes), al contribuir a crear una atmosfera y ritmo especial, lento
y a veces rápido de los acontecimientos dramáticos.
Una
especie de choque, extrañamiento, se produce en el público al entrar en
contacto con la diferencia sexual entre los cuerpos de los actores y los
personajes representados con los diálogos originales, fuertes e intensos. Los actores son parte de una narratividad
que seduce al espectador.
En
interpretaciones como esta es que se prueba la universalidad de un buen texto
clásico de la literatura dramática, pues a pesar de su lectura Queer, no perdió
su esencia.
El
conjunto actoral canalizó los roles en la perspectiva de la nueva lectura de
Indiana Brito:
Miguel Lendor Papachín, trae una María Josefa un tanto más
dinámica, capaz de subirse por el tejado.
Vicente Santos, a pesar de su gran presencia
corporal y vocal, expone una Martirio deprimida con las pasiones reprimidas y
celosa de su hermana.
Wilson Ureña, con cierta gracia rebela virtud de pitonisa, un tanto desenfadada, acorta la
distancia con su patrona.
Patricio León, quien es el productor ejecutivo
de Exprésate Dominicano, realiza una gran labor montando textos clásicos
básicos que contribuyen a desarrollar la apreciación y formación del público y
teatristas en el país.
En la
caracterización de Adela nos muestra
una joven impulsiva y pasional, rebelde, en una actuación muy convincente de
las acciones del personaje.
Mario Núñez, Angustias, muestra sus anhelos
de liberarse en cada acción y texto.
Pavel Marcano, Magdalena, sumisa y a la vez
con actitud de rebeldía “¡Malditas
sean las mujeres!”
Alejandro Durán, Amelia, muestra su timidez y vergüenza con la
situación de su familia.
Camilo Landestoy, La Criada, con su vozarrón y plasticidad muestra
sabiduría y sensatez.
El
teatro actual plantea nuevos retos a sus creadores e intérpretes, tal como
reflexionó en un salto de incertidumbre, una señora mayor de 65 años en el baño
de damas del Teatro Nacional: - “Si esta es la versión de Lorca que vi hoy,
¿cuál verán mis nietos?”
El
teatro es reflejo de la sociedad, la época y los problemas humanos que nos toca
vivir en el tiempo que nos convoca la representación, hoy nos compete responder
la pregunta de Judith Butler: -
¿Existe un buen modo de categorizar los cuerpos? Y así responde: “El
amor no es un estado, un sentimiento, una disposición, sino un intercambio,
desigual, lleno de historia, con fantasmas, con anhelos que son más o menos
legibles para aquellos que intentan verse con su propia visión defectuosa”.
Si en las tres
primeras décadas del Siglo XX, la sociedad española lo hubiese sabido, quizás
Lorca no habría sido acribillado por la dictadura y la homofobia. ¡He aquí la
razón de la versión Queer de este montaje!





Comentarios
Él arte es ver más alla de un objeto es representarlo dé una forma única cargada con el sentir de artistas en el arte no se debe buscar lógica y orden ya que son interpretaciones personales de algo
Opinión
Según pedro mir la estetica responde desde la perspectiva más general posible no toma en cuenta él arte de una determinada época siéndole indiferente que sé traté del arte primitivo o del arte contemporáneo.
Amparo cabrera 100387167 seccion22
MATRICULA 100422766
SECCIÓN 22
UASD SAN PEDRO DE MACORIS
INT. A LA ESTÉTICA
Si acaso en el espíritu de Pedro Mir no hubo algo de profeta, no hay duda que le habitó una visión diáfana sobre lo que habría de ser la estética del siglo XXI. La mente adelantada del poeta dedicó largos años a estudiar, prever y definir con infinito cuidado esa estética. Para comprender la habríamos de partir de la premisa de que cada siglo construye su propio sentido de la estética. Es sabido que mientras el arte del siglo de oro va en pos de un ideal de belleza, la estética humanista del Renacimiento manifiesta ese afán del hombre por comprenderse a sí mismo. Las variables de los siglos románticos, (dieciochesco y decimonónico) presentaron el arte como una expresión de los sentimientos.
Por supuesto, si confundimos estética y estilo entramos en un juego peligroso. El estilo establece las normas (la ley de la proporción estricta de Nietzsche, por ejemplo) y Don Pedro nunca intentó hacer tal cosa. Al contrario, para él (liberal y avanzado) cada obra de arte posee su propia ley, su normativa. Las leyes que rigen una obra de arte solo aplican a ella. "Ninguna es igual a otra. Cada una posee un número infinito de cualidades propias, inalcanzables para las facultades de nuestros sentidos". A diferencia del estilo, la estética es una ciencia que se ocupa en responder la vieja y aparentemente sencilla pregunta de "¿Qué es el arte y para qué sirve?".
2 ¿A que genero pertenece la música electrónica?
Como ya he podido ver, muchos han explicado que la música electrónica se origino en el siglo XX, pero no han expresado las circunstancias, ni como, así que yo voy a abundar un poco en este tema, lo primero que voy a decir es que:
Aunque la música electrónica comenzó dentro del ámbito de la música académica (mal llamada música clásica) en pocos años fue adoptada en la cultura popular.
3 Indicio histórico sobre la relación de arte y ciencia
Se suele sostener que el arte y la ciencia constituyen dos esferas de la cultura claramente diferenciadas, determinadas por motivaciones y por objetivos que no tienen nada que ver entre si.
4 ¿Qué es el arte?
En términos generales se denomina arte a la actividad o producto en los que el ser humano expresa ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, a través de diversos recursos; como los plásticos, lingüísticos, sonoros o mixtos. Se considera que con la aparición del homo sapiens el arte tuvo en un principio una función ritual, mágico-religiosa, pero esta función cambió a través del tiempo.
La noción de arte hoy esta sujeta a profundas polémicas. Esto debido a que el significado de la palabra "arte" varía según la cultura, la época, el movimiento, o el grupo de personas para las cuales el término es productor de sentido.
5 Diferencia entre arte y artesanía
La artesanía comprende básicamente obras y trabajos realizados manualmente y con poca intervención de maquinaria, habitualmente son objetos decorativos o de uso común. Al que se dedica a esta actividad se le denomina artesano.
Arte es la aplicación de la habilidad y del gusto a la producción de una obra según principios estéticos. El concepto de arte va asociado al concepto de obra de arte.
6 Cuales son los elementos del teatro
A) El texto o obra escrita y su argumento, más los múltiples textos resumidos en parlamentos que dan nacimiento al drama y una razón de ser.
B) El actor, que es el alma viva y dinámica de la puesta en escena.
C) El tercer y no menos importante elemento, el escritor o Dramaturgo y/o Director, pues es la esencia o base artísticas de la obra, que unida a los protagonistas dan vida y nacimiento a la obra praxis del espectáculo teatral.